La instauración del salario mínimo en México no fue un simple trámite burocrático. Fue un punto de quiebre en la historia laboral del país, pensado para convertir en realidad las promesas sociales que dejó la Revolución Mexicana.
Aunque hoy el salario mínimo es tema de debate constante, su origen se remonta a 1934, cuando el gobierno buscó garantizar condiciones mínimas de vida digna para los trabajadores. Aquí te explicamos qué ocurrió, por qué fue importante y cómo sigue influyendo hasta hoy.
Contexto histórico: un México que buscaba justicia social
La Constitución de 1917, considerada una de las más avanzadas de su tiempo, ya reconocía en su Artículo 123 el derecho de los trabajadores a un salario mínimo. Sin embargo, ese derecho quedó en el papel durante casi dos décadas.
Fue hasta el gobierno de Abelardo L. Rodríguez, presidente interino entre 1932 y 1934, cuando este mandato constitucional se hizo realidad. Su administración se dio tras la renuncia de Pascual Ortiz Rubio, en un país marcado por:
- Conflictos laborales constantes
- Crecimiento de los sindicatos
- Demandas sociales heredadas de la Revolución
El salario mínimo surgió como una respuesta directa a este escenario.
Datos clave sobre el salario mínimo en 1934
¿Cuándo entró en vigor?
El salario mínimo comenzó a aplicarse oficialmente el 1 de enero de 1934.
¿Cuál era su objetivo?
Garantizar que el trabajador pudiera cubrir:
- Las necesidades normales de la vida
- La educación
- Los llamados “placeres honestos”
Todo ello considerando al trabajador como jefe de familia, no solo como individuo.
¿Era el mismo salario en todo el país?
No. Desde su origen, el salario mínimo no fue una cifra única nacional.
Se establecieron montos distintos por región y municipio, tomando en cuenta el costo de vida local, una lógica que todavía se mantiene.
Curiosidades del primer salario mínimo en México
Centavos que hoy parecen irreales
En 1934, el salario mínimo en la Ciudad de México fue de 1.50 pesos diarios.
En zonas rurales o con menor actividad industrial, podía ser de 1.00 a 1.25 pesos.
Aunque hoy suena simbólico, en ese momento representó un avance significativo para miles de trabajadores.
Una herramienta para reducir conflictos laborales
La medida se aplicó en un contexto de alta agitación sindical.
Al fijar un salario mínimo legal, el gobierno buscaba:
- Reducir huelgas
- Establecer un “piso” salarial obligatorio
- Centralizar la regulación laboral
Esto también limitó el poder de negociación directa de algunos sindicatos más radicales.
El origen del modelo tripartito
Para definir los montos se crearon las Comisiones Municipales del Salario Mínimo, integradas por:
- Representantes de los trabajadores
- Representantes de los patrones
- Representantes del gobierno
Este esquema tripartito es el antecedente directo de la actual CONASAMI (Comisión Nacional de los Salarios Mínimos).
¿Quién fue Abelardo L. Rodríguez?
Además de impulsar el salario mínimo, fue un personaje poco común en la política mexicana:
- Empresario exitoso
- Uno de los hombres más ricos de su época
- Único mexicano que ha sido:
- General de División
- Presidente de la República
- Gobernador de dos estados distintos (Sonora y Baja California)
Impacto a largo plazo del salario mínimo
La instauración del salario mínimo tuvo consecuencias profundas y duraderas:
- Formalización de la economía
Las empresas tuvieron que llevar registros y cumplir con normas laborales. - Base de la protección social
Sentó el camino para derechos posteriores como el aguinaldo, las vacaciones y la seguridad social. - Impulso a la urbanización
Mejores salarios en ciudades aceleraron la migración del campo a los centros industriales.
¿Por qué sigue siendo relevante hoy?
Entender el origen del salario mínimo ayuda a comprender por qué sigue siendo una herramienta clave de política social, no solo un número en la nómina. Su historia explica muchos de los debates actuales sobre empleo, desigualdad y poder adquisitivo.
Conocer el pasado laboral de México es fundamental para entender los retos del presente.


